Todos contra Tabaré Viera. Esa parece ser ahora la consigna. Desde el Frente Amplio, siempre hemos estado
en la vereda de enfrente a su particular forma de hacer política. A la vieja usanza de valerse de influencias
no siempre del todo claras, para
conseguir escalar posiciones sociales y políticas. Y que luego de alcanzar lugares de
privilegio, reproduce el mismo método, haciéndose valer del poder, para mejorar
la condición de amigos, conocidos y porqué
no, hasta de reconocidos delincuentes, con tal de tejer una red que le permita
perpetuar a sí mismo y a su grupo, en las altas esferas de la política. Desde el Frente Amplio, siempre lo hemos
manifestado y cuestionado. Por eso será
que al menos a mí, me cuesta creer en las reales intenciones de alguno que hoy
sale envalentonado a cuestionar al Senador.
Un ex Senador, como el Sr. Walter Riesgo, que como al parecer, pretende
retornar al despacho del tercer piso del edificio de calle Agraciada 528, a mi
modesto entender, no debiera entonces permitir que integrantes de su grupo
político continúen siendo pilares fundamentales en esta administración. Según tengo entendido, la persona responsable
de la unidad departamental que entiende en las tan cuestionadas licitaciones,
obedece a ese grupo. Igualmente dos
asesores legales en la Dirección General de Tránsito. Y ni que hablar de la presencia del
responsable del CECOED; oficina ésta,
que también fuera por demás cuestionada antes de la llegada de González, pero
que hasta el momento, no hubiera detectado (o al menos no lo ha hecho público)
irregularidades en cuanto a la distribución de elementos arribados al
departamento para atender situaciones de emergencia. Cuesta creer en las reales intenciones de ese
grupo, cuando el ex Director General de Tránsito, Isidro de los Santos,
dirigente de primera línea del grupo del Sr. Riesgo, en ejercicio de sus
funciones, sostenía e incluso manifestaba hace algunos años, ante más de cien
vecinos de mi barrio, que teníamos razón en nuestras inquietudes, pero que él
se encontraba con las manos atadas porque “el burócrata del tercer piso se
encarga de encajonar los expedientes”. Expresiones
éstas que molestaron a toda la concurrencia a esa asamblea, porque entendíamos
con razón, que no era entonces digno permanecer en un cargo con un suculento
sueldo, si no se podía imponer soluciones ni ejercer con autoridad el cargo
para el que había sido designado.
Entonces, basado en los resultados de las
últimas elecciones nacionales y departamentales, donde la 123 llegó incluso a
perder la única banca que tenía hasta el período pasado en la Junta
Departamental; en los resultados de las dos últimas elecciones juveniles del
Partido Colorado, cuando ni siquiera el nombre de Bordaberry logró sacar del
pozo a quienes eran sostenidos por la 123, me pregunto hasta dónde será válido tanta
“oposición” al Senador Viera y a la 2000.
Porque con honestidad, sigo sin ver crecimiento de sector alguno, que
ponga en riesgo la hegemonía de la 2000 en el Partido Colorado de Rivera. ¿No será que este clima hoy tan ríspido, a la
larga terminará, tal como sucediera con lo actuado por la 29 en su momento,
bajando algún cambio? Porque llegado el
caso, cuando nuevamente pierdan por goleada, tendrán que exigir la cuota parte
que les corresponda por los votos aportados al sector del Senador Viera. Sigo pensando que si realmente se pretende
ser oposición, la opción no está en otro sector del mismo partido. Suena como aquello de que “el mismo perro,
aunque con diferente collar”.
No hay comentarios:
Publicar un comentario