Reflexión respecto de los reclamos de los mal llamados "auto convocados del campo".
Cuando se cambia rápidamente de un tema a otro, se suele decir, a modo de chanza, "mi abuela tiene un biombo". De esa manera se da a entender que el tema ahora abordado, no tiene relación con el anterior. En este blog se tratan temas diversos. Esa es la razón de su nombre.
viernes, 26 de enero de 2018
HABRÁ UNA NUEVA ZONA DE ESPARCIMIENTO EN LA ZONA SUR DE LA CIUDAD
En las últimas horas se confirmó que está encaminado el proyecto de una zona de esparcimiento para los niños y jóvenes de Barrio Santa Isabel, posiblemente en el predio contiguo a la subcomisaria de dicho barrio. Así lo confirmó el Edil Juan Pereira (Frente Amplio), luego de la visita del Intendente Interino.
INTENDENTE COMPROMETE OBRAS EN COMPLEJO SANTA ISABEL II
Tal y como estaba previsto, el Intendente Interino Cr. Richard Sander, acompañado por el Secretario Gral. de la Junta Departamental, Ing. Agr. Abilio Briz, visitaron barrio Santa Isabel.
En la oportunidad fueron acompañados por un grupo de vecinos entre los que se encontraba Juan Pereira, Edil por el FA y morador del complejo habitacional de Santa Isabel. Consultado, el Curul informó sobre los temas abordados y el compromiso de ingreso al barrio por parte de la Dirección General de Obras en aproximadamente 90 días.
Resaltó que en 13 años es la primera vez que un Intendente realiza una recorrida con vecinos en la zona.
miércoles, 17 de enero de 2018
NAUFRAGIOS EN COSTAS DE ROCHA (el Cocal)
Tres años atrás, contábamos en estas mismas páginas, la historia del naufragio del "Arinos", frente a las costas de Aguas Dulces. Ahora volvemos con uno más, de los muchos naufragios en estas turbulentas aguas oceánicas que bañan el departamento esteño. El 4 de marzo de 1969, el buque carguero de bandera brasileña “Cocal” se sumaba a la larga lista de naufragios en las costas oceánicas del departamento de Rocha. Se trata de uno de los más recientes de ese tipo de insucesos en esta zona y al mismo tiempo, de los más misteriosos, a menos que se le de crédito a versiones que veteranos castillenses suelen comentar. Según éstas, tripulantes de la embarcación, luego del accidente decidieron radicarse en la ciudad de Castillos, la ciudad más próxima al sitio del naufragio. Allí, dicen que se les solía comentar de sus más que fundadas sospechas de que el accidente no hubiera sido tal, sino que habría sido ocasionado de manera deliberada. Sus dichos referían a que el capitán del buque habría advertido a la tripulación que tomara colchones y se arrojaran al suelo sobre ellos, mientras enderezaba la proa del “Cocal” directo a la costa. No parece demasiado descabellada esa versión, habida cuenta de lo poco accidentada que resulta la costa oceánica precisamente en ese lugar, a diferencia de lo que sucede en proximidades del Cabo Polonio, por ejemplo, donde las rocas son moneda más que corriente y que ocasionaran varias zozobras. Aquí, eso no sucede.
Una vez concluida la guerra, fue adquirido en
1951 por un banquero noruego de apellido Bodtker y una vez más rebautizado; en
esta ocasión con el nombre “Ocean Swell”.
Dos años después, Bodtker se desprendería del
barco, vendiéndolo a la empresa brasileña “Catarinense”, la que le bautizó por
última vez, con el definitivo nombre “Cocal”.
Hoy, a casi 49 años de su último viaje,
quedan pocos elementos que recuerden que sus restos correspondieron a un barco
con tanta historia y de tan importante porte, ya que el Cocal medía casi 80
metros de eslora (casi una cuadra de largo).
Esperemos que no sean necesarios otros tres años, para contar alguna otra historia de estos siniestros marítimos en nuestras costas.
Esperemos que no sean necesarios otros tres años, para contar alguna otra historia de estos siniestros marítimos en nuestras costas.
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