Una vez más el tema ASSE ocupa grandes espacios en la
agenda informativa de nuestro país.
Un tema que nos toca muy de cerca a los riverenses,
porque como se recordará, el hospital de nuestra ciudad ha sido y continúa
hasta hoy, siendo blanco de cuestionamientos a la gestión que fuera conducida
por el Dr. Andrés Toriani. Cuestionamientos
a tiempos en los que el Hospital de Rivera tuvo los mejores resultados en
cuanto a atención a la emergencia asistencial; tiempos en los que como jamás,
las esperas para consultas y estudios se redujeron a niveles asombrosos;
tiempos en los que al nosocomio de Rivera se le consideraba ejemplo de
excelencia en la atención; en definitiva, tiempos en los que el tan mentado y
pocas veces abrazado juramento hipocrático, se aplicaba a rajatabla en nuestro
mayor centro asistencial.
La Comisión Investigadora Parlamentaria, que pretendió
echar luz sobre denuncias de corrupción en diferentes dependencias de la
mutualista pública, ha trabajado durante varios meses sin arribar a resultados
concluyentes, pero con repercusiones mediáticas tan gigantescas como en algunos
casos, tiradas de los pelos.
Los Diputados del oficialismo decidieron no aceptar la
propuesta de extender el ya agotado plazo de funcionamiento de la Comisión
Investigadora y con eso se generó un revuelo enorme, pues según dicen los
diputados de la oposición, aún falta mucho por investigar y el tiempo ha sido
insuficiente.
¿Saben qué? Si el tiempo no les fue suficiente, fue
porque no lo utilizaron adecuadamente; porque se dedicaron a convocar a
personas con escaso poder de información y con mucha, perdón por la expresión,
“sangre en el ojo”.
Ahora resulta que dicen que de nuestro hospital todavía
no han investigado casi nada y que pretendían ir por él.
¿Cómo digerir eso? Si día sí y otro también, durante
muchas semanas, pudimos leer en las páginas de El Observador o de El País, las
expresiones casi calcadas de Rubio o Lema, relatando sus interpretaciones respecto de las declaraciones que ante la
comisión hacían distintas personas convocadas.
La conducta editorial de esos medios de comunicación ha sido
desde el primer momento, harto tendenciosa en cuanto a este tema se refiere.
Sin temor a equivocarme, digo que se trata de una campaña persecutoria en contra
una persona en particular, y con intenciones de beneficiar a alguien o a algún
grupo de poder. Y para ello utilizan una
estrategia que consiste en resaltar parte de la información, a la vez que
ocultar deliberada y escandalosamente la otra cara de la moneda. Hasta
pareciera ser que los Diputados Rubio y Lema fueran quienes escriben las notas que hablan sobre el tema ASSE, en
particular las que refieren al hospital de Rivera. Figuritas repetidas en todas
y cada una de las oportunidades en las que el diario del Opus Dei o el diario
patrocinador de la dictadura abordan el tema, ríos de tinta riegan las crónicas
con sus expresiones, mientras que un manto de oscurantismo cubre las
expresiones y opiniones que difieren de sus conceptos. Cuando quienes asisten a
la Comisión Investigadora tienen datos que comprometen al equipo de dirección
de Toriani, se detalla con lujo sus expresiones, aun cuando fueran expuestas
por personas que “sospechosamente” fueran llamadas a declarar. Sí,
sospechosamente, porque tengamos en cuenta que se trata, por ejemplo, de
personas que tuvieron notorias diferencias con aquella dirección, por
inconductas o actitudes poco profesionales de éstas. Sin embargo, los medios de
desinformación poco o nada
entrecomillan o mencionan cuando quienes declaran son profesionales que
sustentan actitudes de férrea defensa de la anterior dirección del nosocomio
riverense, aportando datos reveladores. Basta recordar que por la comisión
pasaron el propio Toriani, la Jefa de Laboratorio, Q.F. Valeria Riera y nada
más y nada menos que la propia Directora Departamental de Salud, Dra. Aída Gonzálvez.
Apenas titulares de lo que dijeran los profesionales, pero siempre surgidos de
las opiniones que de ellas, tengan Lema o Rubio. ¿No hubiera sido más
honestamente profesional, entrevistar al propio Toriani, la propia Riera o la
propia Gonzálvez, en lugar de consultar por enésima vez a los mismos Lema y
Rubio?
Más que cuestionable, diría que cuasi delictivo, el accionar de El Observador y El País.
La célebre frase dicha por el ex Presidente ecuatoriano Rafael Correa es cada vez más notoriamente verdadera: “Desde que se inventó la imprenta, la tan cacareada libertad de prensa es la voluntad del dueño de la imprenta”.
Más que cuestionable, diría que cuasi delictivo, el accionar de El Observador y El País.
La célebre frase dicha por el ex Presidente ecuatoriano Rafael Correa es cada vez más notoriamente verdadera: “Desde que se inventó la imprenta, la tan cacareada libertad de prensa es la voluntad del dueño de la imprenta”.
Ahora el tema, según se
anuncia, será derivado a la Justicia por parte de los partidos de la
oposición. Vaya novedad. ¿O es que alguien en su sano juicio llegó a
pensar que tal cosa, con o sin investigadora, sucedería?
Pero al menos, con la
intervención de la justicia, caerá quien tenga que caer, se absolverá a quien
se tenga que absolver y los diputados deberán ponerse a trabajar en alguna otra
cosa. Es decir, ocupar su tiempo en hacer
algo que resulte productivo.
Pido que mis expresiones pasen
a los Diputados electos por nuestro departamento, al Directorio de ASSE, al
Ministro de Salud Dr. Jorge Basso y a los medios de comunicación de nuestro
departamento.
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